
No quería llegar a ese lugar, sabía bien que ella sí lo deseaba, que buscaba un destello en la oscuridad.
Habían llegado hasta allí de noche, el precipicio se abría bajo sus pies.
Ella ríe, se sienta y empieza a cantar, siempre la misma nana, siempre el mismo final, las lágrimas.
Ella le ama, él también a ella.
Ella le mira y se lo pide porfavor. Tiene miedo pero aún así le asiente. Se deja caer, mientras ella observa llorando verlo caer y se va.
Al llegar bajo, el duro golpe y el cuerpo se rompe en mil pedazos, alzando la vista al cielo, ve las lágrimas caer, y una sonrisa de despedida.
Eran las últimas lágrimas que ella le dedicase, y lás últimas que él recojería con amor.
~Angie~
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