
Dímelo tú, si yo no lo sé.
Dime cuanto tiempo más debo esperar para que el Sol se oscurezca al fin.
Para que su luz no ciegue mis ojos ocultándome tu rostro.
Llenando el aire de impureza que distorsionan tu figura nítida que jamás me mirará a los ojos si no con un pequeño deje de cinismo.
¿Cuanto puede tardar el Sol en ocultarse bajo el infinito?
Dímelo si lo sabes.
Dime cuando la luz se apague, si seguiré viendo tu reflejo sobre este frío metal.
~Angie~



